lunes, 27 de marzo de 2017

QUE BOMBARDEEN BADAJOZ


                                             QUE BOMBARDEEN BADAJOZ

Algunos creen que todo se arregla bombardeando. Trump ha presentado sus planes de aumentar en cincuenta y tantos mil millones el gasto militar de su país y conmina a los demás a que hagan lo mismo. Y con éxito, además. De momento ya le sacó a Merkel el compromiso de un aumento del gasto alemán en “defensa” y también el compromiso español (este sin presión alguna, todo sea dicho) de un aumento hasta llegar al 2% del PIB. Los franceses y otros también están por la labor, bien sea convencidos por la Administración Trump o por propia iniciativa. Ellos sabrán.

Y ¿para qué quieren aumentar los países más poderosos su gasto en “ofensa”, llamada eufemísticamente “defensa? Para atacar al debilucho y bombardearle de manera inmisericorde en su terreno. O así se lo oí decir a Marhuenda una y otra vez en los cinco minutos que sintonicé el programa del sábado en la Sexta. Según el valiente director de La Razón, para prevenir los ataques terroristas en Occidente había que intervenir contra el islam (supongo que se referiría al ISIS) en “su propio terreno”, cosa que la cobarde Europa no estaba dispuesta a hacer y que por eso estaba pagando las consecuencias. Solo si actuaba militarmente “en el terreno” como lo hace EEUU (cuando no está gobernado por el cobarde Obama, que no hace más que retirarse de guerras), conseguirá librarse de la lacra del terrorismo islamista.

Como siempre, matando las moscas a cañonazos, como Kim Jong-un, que mandó ejecutar a su ministro de Defensa Hyon Yong-un con un cañón antiaéreo por el imperdonable crimen de… dormirse en un desfile militar.

Veamos: hay un tipo en Birmingham, con antecedentes de haber rajado la cara de alguien con una navaja y alguna que otra estancia en las cárceles de Su Majestad -en donde hizo muchas pesas y se convirtió al islam- que alquila un Hyundai negro, se sube a una acera del centro de Londres y arrolla a todo el que pasaba por allí, para, a continuación, matar a navajazos a un policía que hace guardia en el Parlamento. Otro personaje similar hizo lo propio en Berlín las pasadas Navidades y otro más, en Niza, había cargado contra la multitud con un camión alquilado, y Marhuenda y otros valientes quieren solucionar el problema, y hasta prevenirlo, “bombardeando Siria”, haciendo buena la teoría del caos y su precepto de que “una mariposa agitando las alas en Hong Kong puede ocasionar un pedrisco en Requena”.

¿Pero es que no han entendido que los ejércitos solo sirven para combatir a otros ejércitos? A mediados del siglo pasado los americanos enviaron un ejército a Europa, no para combatir a tipos que alquilaban vehículos para atropellar a la gente, sino para derrotar a la Werhmatch, el más poderoso ejército de la época. Y lo consiguieron.

La semana pasada, la policía detuvo a unos sospechosos de pertenecer a la “yihad de la palabra” en Benetusser (Valencia) y en Roda de Ter (Barcelona). El “yihadista de la palabra” de Barcelona, el marroquí Tarik, entre otras actividades de proselitismo, logró captar para la causa a su novia Diana. Esta, de estética skin (según la policía local) cambió de aspecto e ideología y se transformó en una chica con velo y chilaba para pasmo de su madre, sobre todo el día que la chica le dijo que “su Dios era Alá y que estaba dispuesta a morir por él”. La madre también le dijo a la policía que Diana, su hija, “intentaba convencer a unas primas suyas de Badajoz para que se convirtieran al Islam”, con resultado incierto. La nueva conversa proclamaba  que: “ahora me va todo ese rollo de la yiha (sic)”.
Pues eso, que bombardeen Badajoz.


Román Rubio
Marzo 2017

No hay comentarios:

Publicar un comentario