viernes, 30 de enero de 2015

GEORGE CARLIN O LA IRREVERENCIA




George Carlin (1937-2008) es un Stand-up Comedian norteamericano profundamente irreverente autor de monólogos agudos, brillantes y provocadores. Se dio a conocer, sobre todo, con su famosa pieza de los años setenta: Las Siete Palabras que no se pueden decir en televisión.
Shit, Piss, Fuck, Cunt, Cocksucker, Motherfucker, and Tits. Those are the heavy seven. Those are the ones that'll infect your soul, curve your spine and keep the country from winning the war.                                 
George Carlin, Class Clown, "Seven Words You Can Never Say on Television"

En otra ocasion, en que fuera despedido del trabajo de showman en un casino de Las Vegas por insultar a un espectador, dijo a propósito del público:
 “Acerca de la gente que va a Las Vegas, tienes que cuestionarte de su intelecto. Viajar miles de millas para básicamente darle tu dinero a una gran corporación de vicio y de juego es cosa de idiotas. Por eso cuando trabajo aquí tengo que aguantar siempre a gente de intelectos muy limitados”.

Recomendaré un par de vídeos. El primero, The Ten Commandements” es una crítica a la religión, uno de sus temas favoritos.


El segundo, The American Dream es una crítica al sistema americano perfectamente vigente en el mundo actual.

El modo en el que trata a los obesos en otro de sus monólogos es tan insultante y vejatorio como yo no había visto jamás. Comienza a hablar de ellos desde el minuto 3.20 del siguiente vídeo que, lamentablemente, no está subtitulado.

Es lo más humillante que había visto, con la excepción, quizás, del soneto que Agustín de Foxá dedicó a Celia Gámez y que dice así:

‘Tú, que naciste en las porteñas hampas/
 y del amor conoces los oficios,/
oh vieja zorra de las anchas pampas/
 que enamoras marqueses pontificios./
 Tú, que cantas esos tangos con ojeras/
repletos de memeces argentinas/
 y tratas a señoras tortilleras/
 y confundes ‘Meninas’ con mininas./
 Los prognatas toreros que complicas/
 por tí se tornan en babosos toros./
Vas al teatro con señoras ricas,/
 y estrenas obras con cretinos coros/
 escritas para ti por los maricas/
que sueñan con los culos de los moros”

Román Rubio

Enero 2015 

jueves, 29 de enero de 2015

HISTORIAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO I

El Génesis es el primer libro de los 46  que componen el Antiguo Testamento. Trata de los orígenes del universo, la humanidad y el pueblo elegido. Junto con el Éxodo, el Levítico, Números y Deuteronomio forman el Pentateuco —Torá para los judíos—. Repasemos algunas de sus sabrosas anécdotas.


Adán y Eva, para empezar: la desobediencia de Eva, engañada por la serpiente que la invitó a comer del árbol prohibido e induciendo a Adán a hacer lo mismo, trajo represalias feroces para ambos: ella, la mujer, se vería condenada a parir con dolor y a estar siempre dominada por el varón, por y para siempre. Él, el hombre, a ganar su sustento con el sudor por los siglos de los siglos. Ambos, hombre y mujer, fueron condenados a la mortalidad. Exagerada represalia, sin duda, para tratarse de la expiación del trivial pecado de comer una manzana.


Pero, en esta historia había tres sujetos. Falta la serpiente; ¿qué le ocurre a la serpiente? Pues bien, no escapa a la ira divina. Dijo entonces Yavéh a la serpiente:
Por haber hecho esto/ maldita serás entre todas las bestias /y entre todos los animales del campo/ sobre tu vientre te arrastrarás/ y polvo comerás/ todos los días de tu vida. Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo; éste te aplastará la cabeza,/ y tú le acecharás el talón.  
La cosa no iba de broma. El ofidio no salió bien librado del lance. El texto no aclara, sin embargo, qué clase de animal era   antes de ser condenada a arrastrarse; ¿tenía patas?; ¿andaba erguida?

Exactamente nueve generaciones después aparece Noé en escena. Tenemos por costumbre emplazar tres o cuatro generaciones por siglo, con lo que entre Adán y el episodio de la sierpe y Noé y su arca deberían haber trascurrido tres siglos, unos trescientos años. Bueno, eso es en el mundo conocido, no en el de las Escrituras. En éstas Noé es hijo de Lámek y nieto de Matusalén que, según el relato,“...tenía Matusalén ciento ochenta y siete años cuando engendró a Lámek. Y vivió, después de haber engendrado a Lámek, setecientos ochenta y dos años; y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años. Y murió”.
No fue Matusalén, pese a su reputación de longevo, el único  en vivir una larga vida, no. Adán engendró a su primer hijo- Set- a la edad de ciento treinta años y vivió después ochocientos años, en los que engendró hijos e hijas. Y así, más o menos todos.

Pero volvamos a Noé. Como hombre justo y perfecto que era, fue el elegido por Yavéh para perpetuar la especie. Decepcionado el Todopoderoso del devenir de los humanos dijo: “Exterminaré de la haz de la tierra al hombre que he creado, desde el hombre hasta los animales domésticos, y hasta los reptiles y las aves del cielo, pues me pesa de haberlos hecho”. El hecho de que decidiese la exterminación y al mismo tiempo la perpetuación del mismo mundo preservando una pareja de cada especie es algo que puede parecer contradictorio, o al menos, alejado de la lógica convencional.


 Lo cierto es que Noé, que vivió  trescientos cincuenta años tras el diluvio tuvo tiempo de plantar una viña, elaborar vino, bebérselo y emborracharse. En su embriaguez se quedó en pelota dentro de su tienda cuando su segundo hijo, Cam, probablemente al sonido de unos cánticos raros, entró y se topó con la desnudez, de nada más ni nada menos, que su propio padre. Salió, lo comunicó a Sem y Jafet, sus hermanos, y éstos sí; entraron de espaldas para no ver el cuerpo desnudo del progenitor y colocaron sobre él una túnica con la que tapar sus intimidades. Como represalia a Cam, cabeza de la estirpe de Canaán, por haberle visto desnudo, el justo de Noé le dijo:
Maldito sea Canaán;/ esclavo de esclavos será para sus hermanos
Bendito sea Yahveh, el Dios de Sem,/ y sea Canaán esclavo suyo./ Dilate Dios a Jafet,/ y habite este en las tiendas de Sem/ y sea Canaán esclavo suyo.
Así se las gastaba el que, según Yavéh, era el único hombre merecedor de ser salvado de la destrucción. Difícil imaginar cómo serían los demás

 Y como de hombres justos se trata, hablemos de Lot.

 Salida de Sodoma

 Lot y sus hijas

De nuevo Yavéh, decepcionado con la conducta impía y poco virtuosa de los humanos, decide arrasar las ciudades de Sodoma y Gomorra, así como toda la región circundante. En conversación con Abraham se establece una especie de negociación de mínimos.           « Señor, ¿no perdonarás el lugar por los cincuenta justos que puedan haber dentro?»- alegó Abraham en defensa de la ciudad. 
La cifra fue disminuyendo hasta que Yavéh aceptó la salvación de uno sólo de los habitantes de Sodoma y éste era Lot. Para avisarle de la innegociable destrucción de la ciudad le envió dos ángeles que debían prevenirle de la inminente desgracia, así como de la prohibición de mirar atrás en la huida. Ante la llegada de los forasteros se reunió una cierta cantidad de gente- hombres- a su puerta con el propósito de abusar de ellos diciendo"¿Dónde están los hombres que entraron en tu casa esta noche? Sácanoslos para que abusemos de ellos". Lot, consternado ante la idea de ver violentados tan insignes huéspedes, se dirigió a la multitud con la siguiente oferta"Mirad, tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced con ellas como bien os parezca. Pero no hagáis nada a estos hombres puesto que se cobijaron a la sombra de mi techo". Tras un forcejeo en el que los ángeles hubieron de usar sus poderes y dejar ciegos a sus atacantes sodomitas se produjo la salida de Lot de la ciudad.
El desenlace de la huida es bien conocido. Su mujer, presa de una curiosidad insalvable,  se gira para ver la destrucción pese a las advertencias de no hacerlo y queda convertida en estatua de sal .
Comoquiera que Lot se ve forzado a vivir en una cueva del monte y sin esposa, sus dos hijas traman un plan para proporcionar a éste descendencia de varón. Dijo la mayor a la menor:” Nuestro padre es ya viejo, y no queda en la tierra hombre que venga a nosotras. ¡Ea! Embriaguémosle con vino, acostémonos con él y obtendremos descendencia para nuestro padre”. Y así lo hicieron. Ambas. En dos noches consecutivas yacieron con el padre sin que este advirtiera su presencia, ¿?, y ambas dieron a luz a un hijo. La mayor alumbró a Moab, padre de los moabitas y la menor a Ben- Amní, padre de los ammonitas.

Román Rubio
Enero 2015




martes, 27 de enero de 2015

IMPRESIONISTAS: QUÉ GOZO













Estrella de Diego es profesora de Arte Contemporáneo en la Universidad Complutense, autora de varios libros sobre el tema, colaboradora ocasional en el periódico El País en temas de arte y, entre otras cosas, Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes. Lo que se conoce como una Autoridad en temas artísticos (de teoría del arte, más bien; la práctica es otra cosa).
El sábado 17 de enero escribió en el suplemento Babelia de ese mismo diario un artículo titulado Impresionistas: qué pesados expresando una idea que creo común entre un cierto número de teoristas del arte: profesores, críticos, componedores de catálogos… ¡Por Dios! ¿Quién escribe los textos que acompañan a ciertas obras de arte contemporáneo? Me refiero a esa jerga ridícula, críptica, oscura y pretenciosa , al modo de…
Pero, sobre todo, una concepción fluida de la gestión de la exposición como argumento visual, donde la ambición conceptual no va reñida con la claridad comunicativa, y el desarreglo hace gala en guiños y quiebros de un disfrute intelectual en abrir jardines que contagia al espectador (…)
referido a una exposición fotográfica. O este otro referido a un autor:
Esta ganancia, con todo, no es más que un reflejo de la que significan las obras de (…)En ellas, la economía "distributiva" que se advierte en sus textos deviene, más bien, una economía de la multiplicación exponencial del valor estético. Y quizá en este punto pueda considerarse a (…) un artista paradigmático en el conjunto del arte moderno y contemporáneo. Pues, en cierto sentido, todo el arte moderno, desde las primeras décadas del siglo XX (e incluso desde el impresionismo), puede explicarse como un proceso de economía de la forma o, mejor, de "economización" de las formas.
¡Seamos honestos! Una pintura que necesite ir acompañada de un texto similar a este no es una obra de arte plástico. No lo es por el hecho de necesitar un texto explicativo, pero sobre todo no lo es por necesitar “ese” texto explicativo.
La idea del artículo, creo como decía anteriormente, que bastante extendida en los circuitos de los especialistas que he citado antes es, en resumen, la sobrevaloración de los impresionistas, por un hecho que yo siempre he observado y que todos conocemos y es que los impresionistas gustan a todo el mundo. No importa el museo al que vayamos (me refiero a Europa y Norteamérica) ni la nacionalidad de los visitantes (incluyendo asiáticos, que se ven por todas partes). La sala de los impresionistas es tremendamente popular por la sencilla razón de que gusta a todos: cultos e ignorantes, viajados y pueblerinos, falleros, bohemios, futbolistas y sudamericanos, conservadores y socialdemócratas, comunistas y… bueno… a los buenos marxistas no. Ellos, como un buen número de críticos de arte piensan que no se merecen tanta atención, no por el hecho de estar sobrevalorados, que también, sino porque la representación de la cotidianeidad, de la sencillez y levedad del ser es una contaminación burguesa del alma que no hace sino distraerla de la verdad que no es otra que la revolución.
En su paseo por El Prado y evitando las muchedumbres turísticas navideñas la autora alaba  “…por alguna oscura razón las menos populares, aunque bellísimas ‘salas románicas’”. Bueno, injusta quizá, pero “oscura”, desde luego no. Si bien la tosquedad e inocencia hace atractivo el arte del retablo románico y gótico, es fácil comprender que tanto pantocrátor inerte e inexpresivo acompañado exclusivamente de imágenes bíblicas le hace también repetitivo y poco imaginativo.












Y es que, desde la época medieval hasta que llegamos al barroco, en dónde empieza a haber cierta variedad, la temática de la pintura es obsesivamente repetitiva. ¿Cuántas Anunciaciones habremos visto los visitantes de museos? Y Crucifixiones, Juicios Finales, Resurrecciones de Cristo, de Lázaro, Ascensiones de La Virgen, Bautismos en el Jordán, Epifanías, Huídas a Egipto, Matanzas de Inocentes, Pasiones, Pasiones y Muertes, Oraciones en Getsemaní, Últimas Cenas, Traiciones de Judas, Negaciones de San Pedro y Martirios?: de San Esteban, San Eulogio, San Lorenzo, San Felipe, San Bartolomé, Santa Cecilia, San Mateo, Santa Úrsula… just, name it. ¿Cuántas Madonnas, Coronaciones, Sudarios, Milagros y otros actos de magia, Tablas de la Ley, Arcángeles y Trompetas Celestiales?
A ver, hay verdaderas obras maestras entre los temas citados, pero ¿no sienten cuándo visitan un gran museo una gran saturación producida por el monotema?
    —¡Cariño, mira que interesante!, ¡ una Anunciación!
    —¡No me digas!, ¡no me lo puedo creer!
    — Y mira, ¡un Entierro de Jesucristo!
    — ¡Vaya tela!, ¡Inaudito, de verdad!, ¡No había visto nada igual!














Quizás este sea uno de los motivos por el que algunos nos encontramos tan a gusto en las salas de los impresionistas, incluso con un pintor “menor”, según la profesora, como es el caso de Sorolla. El arte representa un mundo reconocible, cotidiano, leve, amable, intrascendente, decorativo, colorista y bello, además de haber sido ejecutado con la maestría propia de los Manet, Monet, Degas o Pissarro. En compañía de ellos nos vemos envueltos en un mundo de amaneceres y atardeceres, meriendas en el campo, verbenas, bailarinas atándose la zapatilla, camareras, rincones de jardines, algún retrato, vistas del puerto a determinadas horas, campesinos haciendo las humildes labores- o rezando-, campos de amapolas, sencillas habitaciones, señoritas con sombrero- o aseándose-, chicos bañándose en el Mediterráneo, ambiente de una estación, vistas a un huerto, o al río- con una pareja remando en una barca, mirando al punto de vista del pintor con cierto interés…- y sentimos un enorme alivio. La vida se convierte en algo gentil, agradable, con color, vivible y llevadera, trivial y bella. Y por eso nos gustan los impresionistas. En estas salas cogemos fuerzas para después enfrentarnos a un arte contemporáneo que, en demasiados casos necesitan de un soporte textual insoportable.

Román Rubio
Enero 2015

domingo, 25 de enero de 2015

PODEMOS, EL RYANAIR DE LA POLÍTICA



PODEMOS, EL RYANAIR DE LA POLÍTICA














Mi amigo Benito (nombre ficticio) es un caballero filósofo y de trato amable, de una edad próxima a Cervantes en su retrato del prólogo de las Novelas Ejemplares, aunque con más dientes. Ayer sábado 24 de Enero habíamos quedado a la caída de la tarde para tomar una cerveza y patrullar la ciudad. Mi amigo, algo inquieto, contestaba a mensajes telefónicos y realizó un par de llamadas. Para una persona de su educación y trato, la situación resultaba inusual y ligeramente irritante.
El asunto era el siguiente: Un amigo había prometido proporcionarle una entrada para un evento que se produciría en Valencia el domingo 25 por la mañana y no había conseguido las suficientes. La aplicación informática en dónde se obtenían los ansiados billetes había sido cerrada el día anterior por lleno absoluto y mi amigo corría el riesgo de quedarse fuera del apasionante evento ¿Qué qué evento era ese? Pues nada más ni nada menos que el MITIN DE PODEMOS.
—¡A ver, seamos serios  !—le dije a mi amigo." Para mí, un mitin era un acontecimiento en el que unos señores, generalmente de corbata, se ponen unos chinos beige y una camisa de Ralph Lauren y sueltan unos enardecidos discursos en que se aplauden unos a otros. Comoquiera que necesitan público fletan unos autobuses que les cuestan una pasta- que hábilmente recogen con mordidas y otras donaciones-, los llenan de jubilados a quienes regalan una gorra, un bolígrafo, una banderita y una bolsa con bocadillo y refresco, y los instalan en unos graderíos para que aplaudan cuando unos militantes inician las rondas de aplauso, preferiblemente a la hora del telediario".
Aquí no, aquí se accede a una página web en la que, al parecer, se obtiene una acreditación; primera sorpresa: la entrada con ticket. Segunda sorpresa: se puede- me consta que mucha gente lo hace-  pagar por obtenerlo y de ese modo ayudar a la financiación del acto. Sí señores, lo han leído bien. PAGAR para asistir a las agudas intervenciones de la estrella de la coleta y otros inspirados oradores. No había visto algo tan sorprendente desde el día que vino mi mujer del quiosco con un catálogo de pago de IKEA .
Y es que Podemos es el Ryanair de la política. Te puede gustar o no pero nadie ha revolucionado unos escenarios esclrerotizados y clasistas como estas dos marcas. Te pueden gustar o no pero si no existieran habría que inventarlos. Puedes odiar la web, el look o la trompetita del aterrizaje, pero gracias a la compañía irlandesa los demás se han puesto las pilas y han conseguido que el viaje en avión sea algo al alcance de las masas, lo que era impensable años atrás.



Podemos -o el fenómeno Podemos, más bien-, con su impecable argumentación y su ropa de Zara o hasta de mercadillo ha cogido por las solapas a unos individuos endiosados y ciegos por el poder y los ha expuesto desnudos ante los demás y ante sí mismos. Y ni siquiera ellos mismos se gustan. Gracias, Podemos.
Por añadir una nota de escepticismo a esta soflama de agradecimiento a la marca alegaré que habrá que esperar unos… ¿meses,años?... y ver la ventanilla de reclamaciones por incumplimientos. Ya sabemos que la de Ryanair está bastante concurrida. De cualquier modo, gracias de nuevo Podemos, y a ti también Ryanair.
Román Rubio

Enero 2015

viernes, 23 de enero de 2015

GUERRA DEL ASIENTO O DE LA OREJA DE JENKINS

GUERRA DEL ASIENTO


A menudo, el nombre de las guerras cambia según el país desde el que se las cita. Las guerras de Liberación lo son de Secesión según quién las cuente, las de Secesión de Independencia y estas de Liberación. La guerra de las Malvinas al mismo tiempo lo fue de las Falklands, la Armada Invencible se convertía en una devaluada- y más realista-  Armada Española (Spanish Armada) al otro lado del canal y la Guerra del Asiento es conocida como la Guerra de la Oreja de Jenkins (War of Jenkins’ Ear) en el Reino Unido. No es broma. Si tecleamos el nombre en nuestro buscador favorito encontramos un detallado relato del desenlace de la misma, que tiene cosas realmente curiosas.
La primera es el nombre. En español la conocemos como Guerra del Asiento (1739- 1748),  haciendo referencia al acuerdo o asiento del Reino de España concediendo al Reino Unido los derechos del tráfico de esclavos así como del comercio de  un cupo anual de mercancías con las colonias españolas de América.

Ocurrió que, cerca de las costas de Florida, el guardacostas español La Isabela capitaneado por Juan León Fadiño interceptó al navío inglés Rebecca, capitaneado por el pirata (o patriota, según el lado desde el que se mire) Robert Jenkins. El español cortó la oreja del capitán inglés, se la dio y le dijo: «Ve y di a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve». El relato de Jenkins en el Parlamento al tiempo que mostraba su oreja amputada fue considerado como un ultraje y forzó al Primer Ministro Robert Walpole a declarar la guerra a España a pesar de sus reticencias.


Jenkins mostrando la oreja al Primer Ministro Jenkins mostrando la oreja amputada al Primer Ministro Robert Walpole.                                                                                     

Los ingleses reunieron en Jamaica una de las mayores flotas que jamás se habían reunido hasta el momento. Según fuentes inglesas,
 It consisted of 186 ships (60 more than the famous Spanish Armada of Philip II), bearing 2,620 artillery pieces an more than 27,000 men. Of that number, 10,000 were soldiers responsible for initiating the assault. There were also 12,600 sailors,1,000 Jamaican slaves and macheteros, and 4,000 recruits from Virginia. The latter were led by Lawrence Washington, the older  half-brother of George Washington, future President of the United States.
consistía en 186 naves (60 más que la famosa Armada Invencible de Felipe II, transportando 2.620 piezas de artillería y más de 27.000 hombres. De ese número, 10.000 eran soldados, 12.600 marineros, 1.000 esclavos y macheteros jamaicanos y 4.000 reclutas de Virginia liderados por Lawrence Washington, el hermano mayor de George Washington, futuro presidente de los Estados Unidos. Al frente de la flota se encontraba el Vicealmirante Edward Vernon.

Tras un primer fracaso en La Guaira, hábilmente defendida por los españoles, los ingleses obtuvieron su gran éxito: la conquista de Portobello, enclave del Panamá caribeño usado por los españoles para su comercio de la plata. Pobremente defendido, el emplazamiento fue capturado con facilidad por Vernon. El hecho fue celebrado con euforia en Gran Bretaña, de tal manera que, en una cena de homenaje al Vicealmirante, que contaba con la presencia del rey Jorge II, se estrenó el himno “Rule, Britannia” que se convertiría en himno de la Royal Navy, y por ende, del Imperio Británico.

La cosa pintaba bien para los ingleses (como casi siempre). El Almirantazgo decidió dar el golpe de gracia a la hegemonía española en el Atlántico apuntando al puerto de Cartagena de Indias, enclave que el Almirantazgo consideraba esencial para el dominio de la zona. En la ciudad colombiana, la Royal Navy habría de sufrir su más grande y humillante derrota.

Cartagena estaba defendida por el hábil y experimentado marino guipuzcoano de Pasajes de San Pedro Blas de Lezo, que a sus cuarenta y pico años se había medido en el Mediterráneo con los ingleses en innumerables ocasiones. Allí había participado en el hundimiento del Resolution y había capturado once navíos británicos incluyendo el Stanhope, que lo triplicaba en fuerzas.
Vernon lanzó tres ataques sobre la bahía de Cartagena que estaba defendida, y tomo como fuente la wikipedia en su versión inglesa, por
 Assisting in that effort were Melchor de Navarrete and Carlos Desnaux, with a squadron of six ships of the line (the flagship vessel Galicia together with the San Felipe, San Carlos, África, Dragón,and Conquistador) and a force of 3,000 soldiers, 600 militia and a group of native Indian archers.
un escuadrón de seis navíos de línea (el navío insignia Galicia junto con el San Felipe, San Carlos, África, Dragón y Conquistador) y una fuerza de 3.000 soldados, 600 hombres de milicia urbana y un grupo de indios nativos arqueros.

En el primer ataque Vernon fracasó en su intento de hacer desembarcar 400 soldados que fueron rechazados por los españoles con facilidad. Tras tres días de bombardeo sobre la ciudad, viendo que no progresaba su acción, los británicos se retiraron.

En su segundo ataque, el inglés se vio sorprendido por la táctica del español. Sacando éste sus seis navíos de línea sometió al inglés a un régimen de fuego corto y largo, utilizando las defensas terrestres y marítimas que obligó al primero a otra retirada.

El tercer ataque fue el definitivo. Empezó el almirante inglés apoderándose del fuerte de San Fernando de Bocachica; entonces, Vernon cometió una gran equivocación: creyendo que con tener el fuerte, la conquista de la ciudad era pan comido, mandó el mensaje a Jamaica de que la ciudad estaba tomada. La noticia llegó a Londres y se celebró la victoria. Se acuñaron medallas con Blas de Lezo rindiéndose ante Vernon. El español estaba representado como un hombre gallardo y de gran presencia. La realidad era diferente: Blas de Lezo (Mediohombre) había perdido una pierna, un ojo y tenía un brazo inutilizado producto de anteriores combates. Era, por tanto, cojo, manco y tuerto, pero ningún tullido  podía disminuir la magnitud de la hazaña.













  Blas de Lezo.Madrid 

                                                                                                                                            
                                                                                                                                                    Ataque a  Cartagena    


En la acción definitiva, cuando se trataba de escalar las murallas fortificadas en ataque nocturno, Blas de Lezo había hecho excavar fosos rodeando las mismas, de modo que los ingleses no pudieron ni escalarlas ni retroceder, dado el peso del equipo, y fueron masacrados sin conmiseración por el fuego español y la carga a la bayoneta posterior. Seis mil británicos murieron, por menos de 1.000 bajas del lado español. Vernon ordenó la retirada. Las bajas habían sido tan numerosas que tuvieron que hundir algunos barcos por falta de marinería y la mayor derrota marítima británica había sido consumada. Con seis navíos, 2800 hombres y  gran audacia y habilidad, De Lezo derrotó a una flota de 180 navíos  y más de 25.000 hombres. El Rey Jorge II prohibió hablar de la derrota. Vernon dejó para la posteridad la exclamación “God Damn you Lezo” ¡Que Dios te maldiga Lezo! En respuesta, Lezo escribió: «Para venir a Cartagena es necesario que el rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor, porque ésta sólo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres, lo cual les hubiera sido mejor que emprender una conquista que no pueden conseguir.»

Las causas de la derrota, según el lado inglés, las de siempre: mala coordinación entre el almirante y el general de los soldados de asalto y los elementos (fiebre amarilla). Ellos no tenían a los franceses para echarles la culpa, con lo que recurrieron a los socorridos “elementos”.
La derrota de la flota inglesa en Cartagena de Indias supuso la preponderancia española en el Atlántico hasta finales del XVIII. Una victoria inglesa habría supuesto, con toda certeza, la pérdida de Cuba y habría convertido el Caribe en un mar británico favoreciendo el expansionismo de Gran Bretaña sobre Mexico.

Lawrence Washington volvió a Virginia y puso por nombre Mount Vernon a la hacienda familiar, que fuera posteriormente residencia presidencial, en honor del Almirante inglés. Éste, Edward Vernon, murió en 1757 y fue enterrado en la Abadía de Westminster junto a los héroes y grandes hombres del imperio. Blas de Lezo murió poco después de la defensa de Cartagena de la peste provocada por el gran número de cadáveres y está enterrado en algur lugar no identificado de Cartagena de Indias. 

Román Rubio      


Enero2015