viernes, 20 de febrero de 2015

MARKETING Y CROWDFUNDING

MARKETING Y CROWDFUNDING



No es de los personajes de lo que quiero hablar, sino de los carteles. Pablo Iglesias está en algún lugar de Queens (Nueva York) dirigiéndose a jóvenes españoles emigrantes en los EEUU, lanzando un mensaje de: “os queremos de vuelta en España”, o algo así, y de paso, “dadme el voto en sucesivas citas electorales”, petición inherente al ejercicio de la política en uno y otro bando; también en el de en medio.

Aznar… ¡ay Aznar!  En su línea, en algún lugar de Madrid, ¿para qué más lejos?, ante la cúpula al completo del PP nacional en su Convención 2015, recriminando de manera velada, o abierta -no lo recuerdo bien- la marcha del partido en tanto que se pregunta (les pregunta) adónde está el PP y si de verdad quiere ganar las elecciones.

Pero ¿han visto el cartel que tiene delante y que reza “JUNTOS POR UN GRAN PAÍS”?  No parece profesional. Es como si Floriano, o mejor aún Martínez Pujalte, hubiera sido el encargado de proporcionar el cartel para el gathering y, habiéndolo olvidado por completo hubiera tenido que ir de manera urgente al Colegio (Público) de al lado y pedir al mañoso de la clase de 6º de Primaria que le dibujara uno y de ese modo, eludir la regañina del jefe (de Aznar, no de Rajoy).

¿Cómo se ha llegado a esto? ¿No recuerdan los tiempos en que entraban los dineros a espuertas? Eran épocas en que doce de cada diez presidentes de empresas del IBEX –bueno, constructoras mayormente- llegaban a Génova con maletines que solícita y resignadamente recepcionaba (¡toma palabro!) Bárcenas para disponer del contenido de manera liberal, sin aprietos ni agobios, que ¡para eso estamos!

En aquel tiempo de vino y rosas, un rótulo como el de la imagen habría sido impensable y el responsable del mismo enviado a la mazmorra de Génova, allí, junto con Gallardón. El cartel de la convención en la que tomarían la palabra Ana Botella, Esperanza Aguirre, Aznar, Arenas, Cospedal y Rajoy y que abriría todos los telediarios del fin de semana no podía ser obra del delegado de 6º C, sino producto del más caro gurú de la publicidad y el marketing. ¡Que no se diga! Y si hay duda ¡llamad a los valencianos, que esos sí que saben hacer las cosas!

El letrero de Podemos es convencional. Si acaso, algo oscuro. Parece como si fuera una cosa a la que no se le ha dado demasiada importancia pero tampoco se ha descuidado. Es lo que tiene el crowdfunding: digno, pero sin destacar, que no desentone con el atuendo del orador (invariablemente una camisa, con o sin cazadora) y sobre todo que no haga pensar al que aporta que se derrocha el dinero.


He visto otros carteles interesantes pero no son de eslóganes políticos, con lo que no me sirven para este artículo… porque el siguiente cartel no muestra ningún eslogan político, ¿o sí?




No, la verdad es que el autor no creo que sea el gurú del marketing del que hablábamos anteriormente, ni siquiera alumno del Colegio (Concertado, bilingüe) vecino al recinto de Congresos

En cuanto al siguiente… bueno, no tengo comentarios. Debe estar por Oklahoma.


Otros son confusos.

                

 Y otros, contradictorios.


Román Rubio

Febrero 2015


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