martes, 27 de octubre de 2015

JIHADISTAS

JIHADISTAS



La chica tiene 22 años. Es de Almonte (Huelva) y hace unos días fue detenida y arrestada en Barajas, vestida con su hiyab recién estrenada (había abandonado hacía poco su indumentaria gótica) y con un Corán en la mano. El delito… volar a Turquía en dónde, presumiblemente, la encontraría alguien que le habría de facilitar su desplazamiento a alguna zona de Siria o Irak controlada por las huestes de ISIS (Estado Islámico) en dónde la chica debería de unirse a algún guerrero luchador por un estado  regido por la sharía o Ley Islámica.

Es una barbaridad. El hecho de ver y escuchar a diario las noticias cocinadas por  –pongan ustedes el nombre- no debe de  ponernos una venda en los ojos y dejar de ver los atropellos. No simpatizo en absoluto con milicias ni militantes que tratan de imponer la ley islámica ni en aquel país ni en ningún otro. Las religiones para los domingos y para quien quiera: dejen en paz al estado, a su orden social y a su sistema educativo. Ocúpense de sus mezquitas y sus iglesias. Thank you very much. Pero el hecho de que se detenga y arreste a una ciudadana por el hecho de “viajar a Turquía” con el propósito de unirse después a algún hombre con quien ha mantenido una relación por Internet y la ha convencido a que se una a él en otro país del mundo abrazando otra religión no debería de ser, no es –y ya me pueden contar milongas- motivo de arresto y detención, por la sencilla razón de que no hay delito y por lo tanto, en un estado de derecho del que nunca deberíamos de renunciar, no puede haber privación de libertad.


Acepto que esta persona necesitaría que alguien le abriera los ojos y le hiciera ver el absurdo paso que -presuntamente- está a punto de dar. De acuerdo. (Ese mismo susurrador de caballos podía haberse dedicado a persuadir a los soldados americanos –y a Aznar, de paso- de lo criminal y absurdo de lo que iban a hacer cuando fueron a bombardear Irak, de la estéril carnicería y las perniciosas consecuencias de sus torpes y brutales acciones, pero eso es otra historia). De lo que nunca me podrán convencer es de que la decisión libremente adoptada de una joven para viajar a una parte del mundo y desposar, o unirse, a un hombre, cualquiera que sea su actividad o religión es constitutivo de delito. No lo es. Puede ser estúpido, irresponsable, poco inteligente y decisión lamentable pero no delito y por tanto, no susceptible de castigo. Lo demás es cuestión de birlibirloques de trileros y embaucadores. Aunque estuviese demostrado que la persona con quién estuviera comprometida fuera el mismísimo Abu Bakr al Baghdadi, ¿cuándo ha estado penado unirse a un criminal? Aunque se sospechara que la verdadera intención de la chica fuera adiestrarse para empuñar las armas, ¿cuándo ha estado penada la “intención” de hacer algo? Aún en ese caso, hasta que no lo hiciera, no se le podría inculpar delito alguno. No conozco códigos que castiguen la “intención” sino aquellos que hablan de “los más ocultos pensamientos” y éstos no son precisamente civiles. ¡Cuánto menos, el hecho de viajar a Estambul con su hiyab y su Corán!


Para más inri, leo que no es el único caso en territorio español, no. Hay 18 mujeres que han sido detenidas en España tras haber sido reclutadas por Internet, acusadas de terrorismo, y cuyo delito real ha sido la conversión al islam radical y la intención de viajar a territorio controlado por yihadistas para esposar alguno de ellos, procrear y formar una familia islámica de acuerdo con las estrictas directrices del Corán, lo que atenta contra las más elementales reglas de la ética social.

Terrorista es quien pone bombas en los mercados. Para ser terrorista hay que “ejecutar” actos criminales contra inocentes con el objeto de desestabilizar el orden social por medio del terror. Los que machacan estatuas de las épocas preislámicas son salvajes ignorantes que atentan contra el patrimonio cultural de la Humanidad  y merecen el castigo además de nuestro repudio, pero no son estrictamente terroristas, de la misma manera que quienes embalan y transportan las mismas estatuas al British Museum, al Louvre  o al Pergamo son depredadores culturales pero tampoco terroristas.

Quienes tienen ensoñaciones de enriquecimiento a costa de desviar caudales públicos a su bolsillo no son delincuentes. Roldán y la cúpula del PP sí lo son. También los de CDC. No porque hayan tenido la “intención” de hacerlo sino porque  lo han hecho y el juez no les pregunta si tenían tal o cual inclinación sino por lo que han trincado, ellos o sus amigos y patrocinadores; para su propio beneficio, el de su partido o el de su causa, me da igual. En cuanto al asunto de los viajes, por una vez que la chica quiere ir a Turquía a ver mundo la detienen y al expresidente de Extremadura José Antonio Monago, por ir a Canarias 16 veces en dos años nada. Y con dinero público. Ahora bien, la “intención” de los viajes parecía ser distinta, más mundana. Digamos, un pecadillo más venial.

Román Rubio
@roman_rubio
Octubre 2015 



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